
Comer con sentido: alimentar tu energía y no las prisas
En Davilua trabajamos con una idea que cambia la relación con la comida: no comemos solo para llenar el estómago, comemos para sostener nuestro nivel de energía y nuestra calidad de vida. Sin embargo, muchas veces la alimentación diaria está condicionada por la prisa, la falta de atención, el estrés o el piloto automático. Se come de pie, delante de una pantalla, sin presencia, sin sentir… y el cuerpo lo nota.
La energía baja, la digestión se vuelve pesada, el sueño se altera y el ánimo se desequilibra. No porque comas “mal”, sino porque tu cuerpo no está pudiendo recibir lo que necesita.
En este artículo exploramos cómo recuperar una alimentación más consciente, cómo dejar de comer para “llegar a todo” y comenzar a comer para sostenerte, nutrirte y respetar tus ritmos. Te damos claves para cambiar tu relación con la comida paso a paso y sin tensión, para que alimentarte sea un acto de autocuidado real y sostenible.
La comida como gasolina: ¿estás alimentando tu energía o tus urgencias
Vivimos en una cultura que premia el rendimiento, la productividad y la velocidad. Entre reuniones, responsabilidades, listas interminables y cansancio acumulado, la comida suele caer al último lugar de la lista de prioridades.
¿Qué ocurre entonces?
- Comes rápido, sin masticar.
- Comes demasiado poco o demasiado.
- Comes lo primero disponible, no lo que te hace bien.
- Comes para silenciar el cansancio, la ansiedad o la desconexión.
Y el cuerpo responde:
- Digestión más pesada.
- Pico de energía seguido de bajón.
- Inflamación.
- Menos claridad mental.
- Más irritabilidad o cansancio emocional.
Cuando comes desde la urgencia, estás alimentando las prisas, no tu energía real.
La pregunta transformadora es:
¿Qué pasaría si empezaras a comer para sentirte bien después, no solo durante?
Cuando eliges alimentos que sostienen tu energía:
- el cuerpo trabaja con más eficiencia,
- tu digestión se regula,
- el día se siente más ligero,
- tu mente se aclara.
Comer se convierte entonces en un acto estratégico y consciente, no reactivo.
El cuerpo sabe: aprender a escuchar sus señales
Algo importante ocurre cuando vuelves a comer con calma: tu cuerpo empieza a hablarte con más claridad.
Señales que antes pasaban desapercibidas se vuelven visibles:
Señales que antes pasaban desapercibidas se vuelven visibles:
- hambre real
- saciedad
- inflamación
- fatiga
- tensión abdominal
- hinchazón
- digestiones lentas
- falta de energía
- necesidad de alimentos frescos o más ligeros
Tu cuerpo es sabio, y te está enviando mensajes todo el tiempo. La pregunta es:
¿Lo estás escuchando?
Para empezar, puedes incorporar un ejercicio sencillo antes de comer:
✦ Pausa de 20 segundos
Justo antes de tu primera cucharada:
- deja el cubierto,
- respira profundo,
- lleva la atención al estómago,
- pregúntate:
¿Qué necesito ahora? ¿Qué siento? ¿Qué ritmo necesita mi cuerpo?
En ese microespacio:
- reduces la impulsividad,
- sales del piloto automático,
- te conectas contigo,
- el sistema nervioso se calma,
- la digestión se prepara.
Este gesto es simple, pero poderoso.
Porque cuando comes en calma:
- masticas más,
- ingieres menos de lo necesario,
- digieres mejor,
- escuchas señales internas,
- reconectas con tu cuerpo.
Y cuando reconectas, ya no comes para llenar, comes para nutrirte.








Digestión y energía: el equilibrio empieza en el intestino
Si hay un sistema que merece cuidado especial, es el digestivo. En él se decide en gran parte:
- tu nivel de inflamación,
- tu energía,
- tu equilibrio emocional,
- tu capacidad de recuperación,
- tu claridad mental.
Se calcula que más del 70% de tu sistema inmunitario vive en el intestino y que la microbiota regula procesos claves como:
- absorción de nutrientes,
- producción de neurotransmisores,
- respuesta al estrés,
- sensación de bienestar.
Por eso, alimentar el intestino es alimentar la vida.
Algunas claves Davilua para cuidarlo:
✦ Prioriza alimentos reales
La regla es sencilla:
cuanto más natural sea el alimento, más reconoce tu cuerpo cómo procesarlo.
Verduras, semillas, frutas, legumes, proteínas limpias, granos enteros.
Ellos te dan:
Ellos te dan:
- vitaminas,
- minerales,
- fibra,
- antioxidantes,
- energía estable.
✦ Incluye fermentados y prebióticos
Los fermentados como:
- yogur,
- kéfir,
- kombucha,
- miso,
- vegetales fermentados,
aportan microorganismos beneficiosos.
Los prebióticos como:
- cebolla,
- plátano,
- ajo,
- alcachofa,
son el “alimento” para esas bacterias.
✦ Cuida cómo comes
Comer rápido activa la respuesta de estrés.
Comer en calma activa el sistema digestivo.
Comer en calma activa el sistema digestivo.
La digestión empieza por:
- respirar,
- masticar,
- reducir distracciones,
- comer con presencia.
Pequeños cambios como:
- bajar el móvil,
- sentarte,
- saborear,
- masticar más,
cambian más tu digestión que muchos suplementos.
✦ Movimiento diario
El intestino no solo necesita alimento:
necesita movilidad.
necesita movilidad.
Caminar, estirar, movilizar la columna, activar el diafragma…
todo eso facilita:
todo eso facilita:
- tránsito intestinal,
- absorción,
- oxigenación,
- reducción de inflamación.
Tu intestino se mueve mejor cuando tú te mueves más.
Comer sin guerras internas: construir una relación amable con la comida
En Davilua no enseñamos a restringir: enseñamos a elegir con sentido.
Porque cuando la comida se convierte en castigo:
Porque cuando la comida se convierte en castigo:
- aparece la culpa,
- aparece la ansiedad,
- aparece el atracón,
- aparece la desconexión.
Y el cuerpo no merece eso.
Comer desde la amabilidad significa:
- no odiar la comida,
- no odiar tu hambre,
- no odiarte por necesitar placer,
- no sentir que fallas cuando comes diferente.
Significa:
- comprenderte,
- tomar decisiones presentes,
- mejorar paso a paso,
- sostener cambios reales en el tiempo.
Algunas prácticas que transforman tu relación alimentaria:
✦ Permítete comer bien y disfrutar
No hay salud sin placer.
Comer también es celebración.
Comer también es celebración.
✦ No crees enemigos
Ni carbohidratos, ni grasas, ni chocolate.
Solo hay contextos, cantidades y conciencia.
Solo hay contextos, cantidades y conciencia.
✦ Observa cómo te sientes después
La energía posterior es la verdadera brújula.
Las sensaciones no mienten.
Las sensaciones no mienten.
✦ Haz elecciones sostenibles
No necesitas hacerlo perfecto,
solo constante.
solo constante.
En Davilua te acompañamos a:
- reconectar con tu cuerpo,
- entender su lenguaje,
- alimentarte para funcionar mejor,
- respetar tus ritmos,
- crear una nutrición que se integra en tu vida real.
Porque alimentarte no es solo comer.
Es decidir qué tipo de energía quieres crear en ti.
Es decidir qué tipo de energía quieres crear en ti.