
Alimentación consciente: cuidar la digestión para vivir con energía
En Davilua entendemos que la alimentación no se trata solo de llenar el estómago, sino de nutrir energía, vitalidad y equilibrio. Comer de forma consciente es escuchar lo que tu cuerpo necesita, respetar tus señales internas y construir hábitos que apoyen tu bienestar integral. La digestión no es un acto mecánico: es un proceso vivo que refleja cómo tratas tu cuerpo y cómo te relacionas con la comida. Cuidar tu sistema digestivo significa cuidar tu equilibrio físico, emocional y mental.
En este artículo profundizamos en cómo construir una relación amable con la comida, cómo fortalecer la digestión, cómo evitar la alimentación impulsiva y cómo incorporar hábitos sostenibles que favorezcan una energía estable y duradera.
Este artículo es meramente informativo y cualquier cambio ha de ser llevado por un profesional de la salud.
La digestión como base del bienestar
Muchos pensamos que la digestión es solo “procesar comida”. En realidad, una digestión equilibrada influye en casi todos los sistemas de tu cuerpo:
- Energía y vitalidad diaria.
- Claridad mental y concentración.
- Regulación del sueño.
- Estabilidad emocional.
- Sistema inmunológico.
- Inflamación y recuperación celular.
Más del 70% de tu sistema inmunitario se encuentra en el intestino, y gran parte de la serotonina, el neurotransmisor relacionado con la calma y el bienestar, también se produce allí. Por eso, la digestión es el centro de tu equilibrio interno.
Una digestión saludable no solo mejora cómo te sientes físicamente: también favorece tu claridad mental, tu concentración y tu resiliencia emocional. Cuando tu sistema digestivo funciona bien, tu cuerpo y mente pueden operar con energía eficiente y sostenida.
Prioriza alimentos que nutren y sostienen
Elegir los alimentos adecuados es clave para una digestión óptima y un bienestar duradero. En Davilua sabemos de la importancia que los profesionales de la salud dan a:
✦ Alimentos reales y variados
Verduras, frutas, granos enteros, legumbres, frutos secos, semillas y proteínas de calidad. Porque estos alimentos aportan nutrientes esenciales, antioxidantes y fibra que promueven un tránsito digestivo saludable y refuerzan tu energía.
✦ Probióticos y prebióticos
Incluyen alimentos fermentados como yogur, kéfir, kombucha o verduras fermentadas. Porque estos aportan bacterias beneficiosas que equilibran la microbiota intestinal.
Los prebióticos, presentes en alcachofa, cebolla, puerro o plátano, son el “alimento” que estas bacterias necesitan para multiplicarse y mantener tu intestino sano.
Los prebióticos, presentes en alcachofa, cebolla, puerro o plátano, son el “alimento” que estas bacterias necesitan para multiplicarse y mantener tu intestino sano.
✦ Grasas saludables
Aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos aportan ácidos esenciales para reducir inflamación, mejorar absorción de vitaminas y favorecer un sistema nervioso equilibrado.
Cuando tu alimentación se basa en alimentos aprovechables (que alimente tus bacterias intestinales), tu digestión se optimiza y tu energía se mantiene estable, evitando picos y caídas que generan cansancio, ansiedad o irritabilidad.








Hábitos conscientes para una digestión óptima.
No basta con elegir alimentos nutritivos; es tan importante el QUÉ, como el CÓMO comes. Incorporar hábitos conscientes favorece que el sistema digestivo funcione sin obstáculos:
✦ Comer despacio y masticar bien
La digestión empieza en la boca. Masticar adecuadamente activa enzimas digestivas y facilita la absorción de nutrientes, reduciendo hinchazón y pesadez.
✦ Evitar comer bajo estrés
Cuando comes apresurado, en tensión, de pie o frente a pantallas, tu cuerpo activa la respuesta de estrés y dificulta la digestión. En estado de alerta, se prescinde de fabricar enzimas digestivas, porque están en «modo supervivencia», el cerebro interpreta que esa digestión no es prioridad.
✦ Rutinas regulares
Establecer horarios consistentes y beber suficiente agua ayuda a regular el tránsito intestinal y mantener la energía estable a lo largo del día. El cuerpo tiene sus propios horarios fijados, donde tiene más o menos recursos preparados para facilitar una digestión. Sí, el horario a la hora de desayunar, comer o cenar, importa.
✦ Movimiento y actividad física
Pequeños hábitos como caminar después de comer o estirarte suavemente ayudan a activar el sistema digestivo y a mejorar la absorción de nutrientes.
Estos hábitos son acciones sencillas pero poderosas, que transforman tu digestión de forma significativa y sostenible.
Comer con presencia: construir una relación amable con la comida.
La alimentación consciente no solo mejora la digestión; cambia la relación emocional con la comida. Evitar dietas restrictivas, culpas o prisas permite reconectar con tus señales internas y disfrutar de cada bocado.
✦ Escucha tu hambre real
Diferencia entre hambre física y hambre emocional. Pregúntate antes de comer: “¿Realmente necesito alimento ahora o estoy respondiendo a emociones o estrés?”
✦ Saborea cada bocado
Prestar atención al sabor, textura y aroma de los alimentos aumenta la saciedad y mejora la digestión, porque tu cuerpo y cerebro procesan la experiencia completa. Y se necesitan al menos 20 minutos desde que inicias la ingesta de comida, hasta que el cerebro decide que tiene suficiente. Así que saborea con tranquilidad y deja que la mitad de la digestión se efectúe en tu boca, con tu saliva y la buena trituración del alimento.
✦ Flexibilidad y disfrute
Permítete comer de forma consciente sin sentir culpa. La alimentación equilibrada no requiere perfección; requiere presencia y consciencia.
✦ Observa cómo te sientes después
Tu energía posterior es un indicador real de cómo te sienta un alimento. Aprende a usarlo como brújula para ajustar tu dieta a tus necesidades reales. Si necesitas descansar es posible que no haya sido lo que realmente necesitabas, por lo que tu cuerpo, al necesitar mucha energía para poder digerir, te la quita para que pueda trabajar. Porque déjame decirte que SÍ, el cerebro decide qué es prioridad y no tiene energía ilimitada.
En Davilua te acompañamos para que la nutrición deje de ser un acto mecánico o estresante y se convierta en una fuente de vitalidad, claridad y equilibrio. Comer con intención y escuchar tu cuerpo no es una moda: es un camino sostenible hacia un bienestar profundo.
Cuando cuidas tu digestión y alimentas tu cuerpo con conciencia, cada comida se convierte en una oportunidad para construir energía, vitalidad y bienestar real. Comer bien no es solo un acto físico: es un acto de autocuidado, respeto y amor propio.