
Construye hábitos sostenibles para una salud duradera
Un cerebro con planes








La falta de descanso tiene muchos trajes
- Hipersensibilidad a los ruídos.
- Tensión sostenida en tus hombros.
- Los tonos de cómo respondes a otras personas.
Cuando observes algunos de estos síntomas, pequeños gestos te pueden ir ayudando a relajar y activar un mejor descanso. Porque el inicio de un buen descanso comienza por la mañana. Te contamos algo pequeño, pero importante para el cerebro, dejar que tus ojos reciban luz diurna, sin gafas de sol en los primeros minutos del día, en la calle o lo más cerca posible de una ventana. Tu cuerpo tiene sistemas para reorganizar ciertas hormonas que dependen de la luz, entre otras cosas. Y por supuesto, sostener la higiene del sueño, porque no es una opción de la que puedas prescindir, sin consecuencias. Estos pequeños detalles, que pueden parecer insignificantes, van dando oxígeno al cerebro. Para que dormir y descansar, sea más natural y no un proceso de desenchufado. Tu eres lo mejor que tienes y cada día con pequeñas acciones, puedes lograr mejorar tu descanso.