
Construye memoria y bienestar a largo plazo
En Davilua consideramos que la memoria es un tesoro que se construye día a día. Con hábitos adecuados, puedes mantener una mente alerta, proteger tus recuerdos y mejorar la calidad de vida durante el envejecimiento. Este enfoque combina alimentación, ejercicio, estimulación mental y cuidados emocionales, creando un enfoque integral para la salud cognitiva.
Nutrición protectora y funcional
Una de las fuentes que refuerzan nuestra barrera cerebral que ayudan a regular la inflamación, es la fuente de Omega 3. Seguramente ya lo sabes, pero es importante que sea un aporte continuo y de calidad. Fuentes oficiales, confirman la necesidad de dar prioridad al pescado de menor tamaño, ya que el grande tiene altas concentraciones de mercurio. Por lo que recomiendan pescados como boquerón, sardina o caballa. En caso de que por razones diversas tu profesional de confianza considere que necesitas aporte, es posible que recomiende algún tipo de suplemento en el que se valore la cantidad óptima de los ácidos grasos EPA Y DHA, para sostener tu rendimiento cognitivo en buenas condiciones y asegurar la reducción de la neuroinflamación que puede tener causas diversas, como puede ser problemas digestivos o de sueño. Comer con consciencia, eligiendo alimentos naturales y variados, es un gesto de cuidado que impacta directamente en tu memoria.
Ejercicio físico como entrenamiento cerebral
Solamente hacer ejercicio, promueve una actividad diferente en tu microbiota intestinal. Aumentando el aprovechamiento de lo que comes y mejorando su cantidad y variedad. Ese es un buen motivo, para introducir rutinas de ejercicio.
El movimiento regular activa no solo músculos, sino también procesos cognitivos esenciales. Hacer bicicleta, ejercicio aeróbico y de fuerza, estimula la circulación cerebral y fortalece la memoria. Incorporar actividad física diaria reduce riesgos de deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas, al tiempo que promueve bienestar emocional y energía sostenida.








Retos mentales y curiosidad continua
Vamos en automático, usando las mismas conexiones neuronales, hasta que indiquemos a nuestro cerebro lo contrario. ¡Es lo que hay! Así que pequeñas modificaciones, le sacan fácilmente del automático.
Ejemplos de estimulación:
- ¿Has probado a ir donde siempre por sitios diferentes?
- Utiliza tu mano menos dominante para cosas diferentes, piensa tú en cuál.
- Propónte una actividad que no sabes si te van a gustar, pero la pruebas, sólo por probar, durante un mes.
- Busca una forma nueva de hacer una receta o comida de siempre, de otra forma. Deja que tu mente se sorprenda y haga cosas nuevas.
La estimulación cognitiva constante fortalece la plasticidad neuronal. Actividades como rompecabezas, lectura, aprendizaje de idiomas o habilidades artísticas entrenan la mente y generan nuevas conexiones sinápticas. La clave está en mantener la curiosidad y adoptar desafíos que te entusiasmen, porque la motivación y el interés son tan importantes como la repetición cognitiva.
Descanso y hábitos saludables
¿Sabes que mueren neuronas si abusas la exposición de tu cerebro al bombardeo de información rápida, (típico de ver vídeos) de ciertas redes sociales? Esa sobre estimulación, altera el ritmo natural de procesamiento de información y entrena a nuestro cerebro a moverse más rápido, lo que puede dificultar el descanso. Por eso en las guías de la higiene del sueño, aparece la necesidad de que mínimo 1 hora antes de acostarte, dejes las pantallas. Es necesario acercarnos a la hora de descanso de una forma natural, con la bajada de la luz, desacelerando. Porque no somos robots, que llegado el momento nos desenchufamos y ya está. Somos humanos que tenemos la capacidad de adaptarnos a las nuevas tecnologías y la posibilidad de educarnos a decidir cuánto van a invadir nuestra vida. Elige lo que te regula a partir de ciertas horas y mejora tu descanso de forma progresiva.