DAVILUA WEB

ESTILO DE VIDA Y GESTIÓN EMOCIONAL

Comprender - Enfocar- Coherencia interna
En Davilua creemos que un estilo de vida saludable es más que cuidar hábitos externos, es cuidar loo que te cuentas con lo que te va sucediendo. Gestionar no es controlar es tomar otras decisiones, entender, escuchar y decidir desde la calma interior. Aceptar lo que sientes implica que puedas reconocer que tus emociones son mensajeras poderosas que te ofrecen información sobre tus necesidades, tus límites y tus valores más profundos. Controlarlas es anular, culpar, huir o avergonzarte, en definitiva, decir que eso no lo quieres. Aceptar incluye sentir lo mismo y decidir reacciones diferentes. Más allá de lo que te cuentes sobre lo sucedido, el cuerpo encapsula emociones a recuerdos y almacena esas historias que desencadenan reacciones cuando menos te lo esperas o deseas.
La práctica de la atención plena (mindfulness) es una herramienta central para cultivar esa comprensión. Al entrenar la capacidad de observar tus pensamientos y emociones sin juzgar, puedes detectar patrones que se te repiten o reacciones hacia fuera, antes de actuar. Estudios y cursos dedicados a esta disciplina muestran cómo el Mindfulness y la meditación consciente ayudan a regular emociones. Otras técnicas como la Biodanza o ciertos ejercicios contribuyen a liberar la tensión física y emocional acumulada, promoviendo la aceptación y liberación de «nudos» internos.
 
Además, atendiendo aspectos como la autonomía, la conexión o la seguridad, estamos satisfaciendo necesidades psíquicas profundas. En este sentido, comprender tu mundo emocional es un acto de empoderamiento: Te permite identificar qué te moviliza, qué te desequilibra y cómo puedes reconectar con lo que en verdad importa para ti.
Regular y enfocar: La mente necesita pausas
El equilibrio, en cualquier relación, comienza siempre desde la escucha. Una parte esencial de ese proceso es regular tus emociones, es decir, responder desde la consciencia en lugar de reaccionar de forma automática. Aquí es donde emergen prácticas como la respiración consciente, la meditación o técnicas terapéuticas que te ayudan a recuperar el centro en momentos de estrés o agitación. 
 
Al darte permiso para pausar, en momentos de vulnerabilidad, no es debilidad. Es la valentía de saber que no dispones de la fuerza necesaria en ese momento. La búsqueda de herramientas, personas o momentos es indicativo de que estás cultivando un espacio interno donde puedes elegir cómo responder. La mente necesita descanso, al igual que el cuerpo. Si no haces esos paréntesis, corres el riesgo de estar siempre en modo “hacer” y nunca en modo “estar”, lo que puede generar agotamiento emocional y una sensación de desconexión.
 
Otra vía potente es el autoconocimiento: Reflexionar sobre tus valores, tus prioridades y lo que verdaderamente te da sentido. Según modelos como el del Triángulo Interno de la Consciencia, reflexionar sobre tus emociones desde una perspectiva más amplia te ayuda a integrar tu vida mental y emocional, y a tomar decisiones con más coherencia.
 
También es útil cultivar la resiliencia emocional: Aprender a transitar las emociones menos agradables y llegar al lugar en que te nutren, con elecciones como la gratitud o la compasión. La inteligencia emocional —o la capacidad de reconocer, nombrar y regular tus sentimientos— te da las herramientas para vivir con más paz, claridad y conexión. 
 
Finalmente, diseñar una rutina emocional consciente es algo diferente a un añadido a tus rutinas, es un cimiento para tu salud mental. Puedes incorporar pequeños rituales: Revisiones internas al final del día, momentos para expresar lo que sientes (escribirlas para desahogarte), hablando o caminando sin música, sin hablar, sólo sintiendo y permitiendo reflexión consciente. Eso te ayuda a redirigir tu energía emocional hacia lo que realmente importa, en lugar de quedarte atrapada en la reacción a lo que te sucede.

En Davilua, te invitamos a abrazar un estilo de vida donde la gestión emocional deje de ser una carga, sino una fuente de claridad, fuerza y propósito. Se trata de escucharte y elegir desde un lugar más sabio. Al equilibrar tu mente con pausas y consciencia, además de mejorar tu bienestar interno, también modificas tu forma de relacionarte con el mundo.

Artículos relacionados

Gestiona tus emociones

En Davilua entendemos que un estilo de vida equilibrado comienza por escuchar tu mundo interno. La gestión emocional implica la parada y decidir desde la calma.

Inteligencia emocional

Las emociones son la consecuencia de lo que nos contamos y sentimos físicamente. Todo lo consciente e inconsciente está conectado cuando sentimos. La inteligencia emocional implica consciencia y presencia.

Equilibrio emocional

El bienestar es más que el manejo de hábitos externos; la gestión emocional es el núcleo de un estilo de vida equilibrado. El cuerpo deja de gritar cuando te atiendes y miras por dentro.

Scroll al inicio