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Memoria viva: Estrategias conscientes para un envejecimiento activo

En Davilua consideramos que envejecer bien es mantener la mente activa y curiosa. La memoria se fortalece con prácticas conscientes que combinan nutrición, movimiento, estimulación mental y hábitos de descanso. Construir memoria es, en realidad, un acto de cuidado profundo hacia ti mismo.

Alimentación para una mente clara

La memoria se nutre de vitaminas, minerales, antioxidantes. Ingredientes como saborizantes, almidones, estabilizantes, edulcorantes, grasas trans o conservantes de los que llevan letras y números, no entran en las recomendaciones de guías saludables. Lo que se procesa en tu intestino, afecta y mucho a tu cerebro. Por ello es importante ser consciente de lo que entra en tu carrito de la compra.
 
Incorporar alimentos ricos en antioxidantes, omega-3 y vitaminas del grupo B protege las neuronas y mantiene la agilidad mental. Además, cuidar la digestión y la microbiota intestinal impacta positivamente en el cerebro, demostrando que la alimentación consciente es un aliado directo de la memoria y del bienestar global.
Movimiento y neuroprotección
 
Un dato super interesante: Hacer ejercicio aeróbico, hace que tengas nuevas neuronas. O sea, que ir en bicicleta, correr o andar a buen paso, de ese que si hablas te falta un poco el aire…pues eso a diario, puede ser un empuje muy interesante para tu memoria! No todo se basa en una pastilla, hay muchas pequeñas cosas que están a tu alcance que fortalecen que puedas recordar más y mejor.
 
El ejercicio regular mejora el flujo sanguíneo cerebral, fortalece la memoria y reduce el riesgo de deterioro cognitivo. Actividades simples, como caminar, nadar o estiramientos diarios, combinadas con respiración consciente, ayudan a mantener la mente despierta y a liberar tensiones físicas y emocionales acumuladas.
Estimulación cognitiva y hábitos mentales
 
El aprendizaje constante y los desafíos cognitivos —lectura, música, rompecabezas o idiomas— refuerzan la neuroplasticidad y mantienen la mente flexible. Establecer rutinas de estimulación mental diarias permite conservar la memoria como un recurso activo y favorece la curiosidad, la creatividad y la capacidad de resolver problemas.
Y ahora te damos una rutina totalmente diferente: Es hacer y no hacer al mismo tiempo…Avisamos, no es tan fácil como parece, pero estimula el proceso de desestrés que mata nuestras neuronas: PARAR. Parar sin hacer nada, ni una pantalla, ni música, ni nada. Estamos tan acostumbrados a sobreestimular el cerebro que no hacer nada parece un desperdicio de tiempo, pero es en realidad clave para favorecer la salud y mantenimiento de nuestras neuronas…tiempo de pausa. ¿Te atreves 5 minutos? Dependiendo lo que te cueste, puede ser indicativo de lo muy estresadas que andan tus neuronas y de qué necesitan.
 

Sueño, descanso y conexiones sociales

Cierto es que normalmente con el paso del tiempo, es fácil que se reduzca el tiempo de sueño, pero te dejo un detalle interesante que comparten las personas más longevas del planeta. Todas tienen algunos rasgos en común:

  • Son regulares en su descanso, no trasnochan y respetan sus horarios.
  • Tienen horarios tempraneros. Desayunan pronto, comen pronto, cenan pronto y más suave.
  • Pertenecen a una comunidad, familiar, social donde se sienten arropadas. 

En esta era en la que hacemos de todo, a veces se nos escapa sostener un grupo y cultivar relaciones de calidad. Porque estamos deseando salir para desconectar, pero también necesitamos conversar y que nos nutra por dentro. Tener un sostén emocional, con amistades o grupos de personas con las que compartamos momentos de charla, aficiones, paseos o proyectos en común. Elige una llamada, una quedada, permitete vivir en primera persona, más que a través de una pantalla que acaba consumiendo neuronas, a cambio de casi nada. Sentirte «acompañada», genera desactivar de alguna forma el estado de alerta y eso ayuda a desconectar más profundamente por la noche.

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